¿Por qué no pierdo peso si hago ejercicio?

Si tu objetivo de año nuevo se ha convertido en perder peso, ten en cuenta que en internet existe demasiada información sobre lo que se debe comer y evitar e incluso cuándo debes comer y no. No es de extrañar, pues, que acabes adoptando hábitos aparentemente “saludables” que en realidad socavan tu éxito. O que te encuentres siguiendo una dieta de la que no tienes ni idea si es saludable o no pero de la cual te fías porque la hace cierta persona famosa. Lo cierto es que sólo hacen falta unos pequeños cambios para perder peso. A continuación, algunos de los errores más comunes en la pérdida de peso.

1.No llevas la cuenta de lo que comes

Si comes cuando tienes hambre (cosa que todos deberíamos hacer) pero no sabes cuánta cantidad estas comiendo de cada alimento, es posible que estés ingiriendo muchas más calorías de las que necesitas, y sobre todo, que no estés consumiendo las cantidades adecuadas para tu peso, edad, altura y ejercicio físico.
Otro punto a tener en cuenta es el picoteo entre horas. Muchas veces optamos por alimentos grasos que nos proporcionan más saciedad (frutos secos, embutido, queso…) y perdemos la cuenta de las calorías que ingerimos con estos alimentos.
Por lo tanto, es increíblemente importante si estás intentando perder peso que lleves un registro de la ingesta de alimentos para ayudarte a perder peso. Los estudios demuestran que las personas que utilizan diarios de alimentos o fotografían de sus comidas pierden sistemáticamente más peso que las que no lo hacen.

2. No estás comiendo suficientes proteínas

Las proteínas son un nutriente importante para perder peso. Consumir proteínas en un 25-30% de las calorías puede aumentar el metabolismo en 80-100 calorías al día y hacer que comas automáticamente varios cientos de calorías menos al día.
También puede reducir drásticamente los antojos y el deseo de picar. Esto se debe en parte a los efectos de las proteínas sobre las hormonas que regulan el apetito, como la grelina.
Si desayunas, asegúrate de que te llenas de proteínas. Los estudios demuestran que quienes desayunan con un alto contenido en proteínas tienen menos hambre y menos antojos a lo largo del día.

3. No estás levantando pesas

Uno de los puntos más importantes que puedes hacer al perder peso es realizar algún tipo de entrenamiento de resistencia, como levantar pesas. Esto te ayudará a mantener la masa muscular, que a menudo se pierde junto con la grasa corporal si no estás haciendo ejercicio. Por ello también es necesario comer suficiente proteína diariamente.
Levantar pesas también puede ayudar a prevenir la ralentización metabólica y asegurar que su cuerpo se mantenga tonificado y musculoso.

4. Sigues tomando azúcar

Los productos azucarados, junto con las bebidas azucaradas no están proporcionándote ningún beneficio. Tu cerebro no compensa las calorías que contienen haciendo que comas menos de otros alimentos.
Esto no sólo ocurre con las bebidas azucaradas como la Coca-Cola y la Pepsi. También se aplica a las bebidas “más saludables”, como el powerade o el aquarius, que también están cargadas de azúcar.
Incluso los zumos de fruta son problemáticos y no deben consumirse en grandes cantidades. Un solo vaso puede contener una cantidad de azúcar similar a la de varias piezas de fruta entera.

5. Estás bebiendo demasiado alcohol

Si te gusta el alcohol pero quieres perder peso, lo mejor es que limites la cantidad de alcohol que ingieres. La cerveza, el vino y las bebidas alcohólicas azucaradas tienen muchas calorías. Hay que tener en cuenta que el alcohol en sí tiene unas 7 calorías por gramo, lo cual es elevado.
En su lugar, opta por agua o agua con gas cuando vayas a salir fuera. No te proporcionan calorías y harán que mantengas el hambre a raya.

 

Adriana Martín
Nutricionista